20/6/14

452.



Otra expresión estereotipada: si con lo que sabemos ahora nos pillara con veinte o treinta años, eh, me dice un conocido. ¿Lo que sabemos? ¿Es que sabemos algo? Y además, ¿qué sería de nuestra ilusión por descubrir o de nuestra capacidad para indagar o de nuestro instinto olfativo sobre lo desconocido o de nuestra osadía de andar a oscuras por esos mundos novatos? Ciertamente, podría hacer un blog, o convertir a éste, en una fuente inagotable de registro de frases lapidarias, tópicos, dichos y redichos. Para qué.



19/6/14

451.




Escuchado temprano en el autobús, de boca de una mujer de edad avanzada: todos tenemos marcado nuestro día y nuestra hora. ¿También los minutos, los segundos, las micras, los latidos? Si está tan registrado, ¿cómo es que no lo vemos venir?, te dan ganas de responder a la mujer. Las frasecitas lapidarias, que pretenden contener sabiduría, pero cuya intención más recóndita proviene de otros charcos, siempre me parecieron malsanas. Pertenecen a la tradición más siniestra de la superstición y el oscurantismo.  Por cierto, ¿dónde demonios he puesto el calendario?





18/6/14

450.




Llegar del hospital, de estar con una persona allegada, y además de toda la vida, y sentir el escalofrío. La fragilidad de ese ser, que además de estar amenazado se siente amenazado, lo relativiza todo. La vuelta del cuerpo contra sí mismo en otra persona nos fuerza un difícil y ambivalente diálogo interior. El ego que nos engaña: tú no. El mensaje que nos llega y rechazamos con premura: tú puedes estar así.



14/6/14

449.



Vieja y ambigua frase: la gente necesita creer en algo. ¿Será eso lo que explica la adhesión tradicional de tantos números de seres a una religión? Seguramente hay algo más. Pero la cita tópico tiene hoy otras proyecciones. Se aplica para justificar una adhesión a cualquier causa. Nunca entenderé que el individuo no quiera, antes que nada, creer en sí mismo.



10/6/14

448.




Vivimos la vida en presente, sin darnos cuenta de que a su vez vivimos la historia en presente. Al aislarnos en nuestras vidas personales, al encerrarnos en su márgenes limitados y estrechos, por muy intensos y nuestros que nos parezcan, ¿no tendremos también dificultades para interpretarnos? No desechemos potenciar los vínculos con los demás, pues no estamos hechos para el desierto, sino para el vergel.



9/6/14

447.




Nuestra comprensión del mundo siempre es reducida y restringida. No solo por los límites de nuestra capacidad para interpretar los últimos descubrimientos  -que siempre son los penúltimos y no cesan- sino por la resistencia que imponen las ideas adquiridas anteriormente. Sobre todo si de dichas ideas se ha hecho dogma, es decir algo ridículamente inconmovible. 



446.




Temor a que disfracemos  las ideas y no entendamos el mundo, sin lo cual no nos entenderemos. ¿O acaso las ideas son en sí mismas un disfraz?



8/6/14




Cantaba el gran Brassens, y luego Paco Ibáñez:
En el mundo pues no hay mayor pecado
que el de no seguir al abanderado.

Tal vez habría que revisar y redefinir lo considerado tradicionalmente sagrado. 
No vaya a ser que bajo una abstracción se esté coartando la libertad de los hombres concretos.
Las abstracciones suelen encubrir negaciones.
Los seres humanos, a estas alturas del acontecer, necesitamos respuestas.
Y, sobre todo, por lo que está en juego, satisfacciones. 




445.




Las banderas nacieron para distinguir a las banderías, no para sustituir a las ideas.




7/6/14

444.




Tras visitar esta mañana un centro comercial de esos múltiples y a lo grande, me he preguntado con cierta ingenuidad: todo ese zoco de lo último de lo último, ¿fomenta el deseo o acaba con él? Cuando la seducción como calidad queda desbordada por la imposición de la cantidad, ¿aumenta el deseo en su sentido más primario o es sustituido por la neurosis? 



5/6/14

443.




En tiempos de ruido se oirán las viejas palabras; las viejas por rancias, quiero decir. Porque hay muchas palabras antiguas que son sesudas y muy frescas. Pero los nombres de quienes pronunciaron éstas y cuyo sentido y verdad siguen en vigor no suelen ser recordados, porque escuecen a la vaciedad de nuestra era y a quienes se creen propietarios de nuestros ámbitos. Esas palabras paridas por el ruido que se emitirán de modo altisonante hasta hacer rechinar nuestras neuronas, por ejemplo servicio a la nación, continuidad, unidad, sacrificio, entre tantas otras, es decir, las de siempre, se verán acompañadas por imágenes de falsete y de dudosa credibilidad. Sospechad de las palabras hueras, que son siempre sinónimo de carencia (carencia de prudencia, de fortaleza, de sinceridad, de reconocimiento, de respeto, etcétera) Intentarán sustituir con ellas lo que no se nos concede con hechos nuevos ni estructurales que mejoren la convivencia colectiva. Atentos, pues, a las andanadas de la necedad. Pues como dirían en aquellas películas del oeste: hombre blanco hablar con lengua de serpiente.






Si desde niños todos fuéramos un poco Atlas, 
tal vez los usurpadores no se atreverían a quitarnos nuestro mundo.



3/6/14

442.



A veces pienso en el significado y sentido del diálogo. Una expresión socializada moderna, que ha superado los recursos literarios de otros siglos, cultivados por minorías. La capacidad de intercambiar discurso, es decir, punto de vista entre dos o más individuos. Y en su dimensión de proyectarlo colectivamente hasta hacer de él no sólo un método sino una especie de criterio moral para el entendimiento. Tal vez pienso demasiado en la infinitud y a su vez en los límites del diálogo, porque tuve necesidad, junto a muchos otros hombres y mujeres de mi generación, de descubrirlo por el bien hacer y para el mejor llevarnos. Hoy uno teme por su supervivencia. El poder y la autoridad, que deberían recoger como guía el amplio desarrollo del diálogo, se comportan no solo como traidores al entendimiento sino como auténticos energúmenos de la sinrazón.



441.



¿Puede pensarse en el cambio general de gobierno de un país sin llevar a cabo  -al menos paralelamente-  el cambio de rumbo en la conciencia de cada ciudadano?



2/6/14

440.



En un tiempo inmediato, que ha empezado ya, oiremos hablar de madurez con lenguaje demagógico. Muy de pasada, naturalmente. La madurez no es un producto, ni un marchamo, ni una abstracción. O es un estado de conciencia individual, que es tanto como decir asimilación, o es una palabra huera en manos de ciertos mercaderes de la política. Recomiendo paciencia, capacidad digestiva de la mente y humor. Mucho humor. 



1/6/14

439.



Vivir con una relativa esperanza en que la humanidad haya aprendido desde Sumer algo útil y desaprendido en lo inservible. Por supuesto, el objetivo de lo útil debe ser siempre el individuo, no una abstracción. Tal vez hay que aligerarse de abstracciones y de conceptos absolutos que se utilizan para justificar siempre el mal hacer de unos pocos. Deshacerse de las malas prácticas, en lenguaje que impera hoy día en las empresas. 



Decíamos ayer...


(Edgar & Erwin)


...que nunca es tarde para retomar el cordón...pero, ¿qué cordón?



2/9/13




La acumulación define lo compacto en la naturaleza.
Puede estar desgastada la superficie y melladas sus aristas
pero su rostro interior permanece con toda la viveza de sus colores
y  la conjunción estelar de geometrías diminutas.
Anhelar permanecer como el alma de la roca y acaso con más perfección:
las modificaciones han llegado hasta lo más íntimo de nosotros
manteniendo una pizca necesaria de inocencia.



438.



Lo último y sorprendente en nuestras vidas nos exige un desplazamiento de lo anterior. ¿Por qué esa actitud, no sólo ingrata con lo vivido anteriormente, sino acaso engañosa? Lo último solo demuestra que es lo último. Por poner un ejemplo común: ¿es más profundo o auténtico un amor del presente que cualquiera de los que experimentamos antes? Necesidad de ser cautos. No olvidemos que lo último puede ser también lo que queda por vivir, un territorio y un tiempo ignotos. 


437.



La memoria es siempre evocación. Nombrar a otros que llegan a nuestras vidas es evocación de aquellos que perdimos.



436.



Tratar de poner nombres al movimiento y parecernos que el movimiento se para. Pero no se detiene jamás. Somos nosotros en todo caso quienes no avanzamos ni retrocedemos. Convertirnos en un dibujo colgado en el vacío. Venganza. La dificultad de nombrar como nuevo cuando lo que deseamos es sencillamente evocar.


22/8/13

435.



Pero todos los días y a todas horas escucho el repetido y repetitivo deseo, luego existo. Se enseña desde la infancia a desear lo que no se tiene, no tanto para lograr un bien que nos haga crecer como para disponer de bienes materiales que se tornan obsoletos de un día a otro y nos trastornan. La sociedad actual se basa en auspiciar los deseos que se truecan en mercancías y sin los cuales  -sin las cuales-  la gente se encuentra perdida. Luego, pasa lo que pasa. Los individuos no saben vivir sin materializar el deseo de posesión y en la espiral por conseguir satisfacerla solo obtienen frustraciones. En eso estamos, infelizmente.




7/8/13

434.



El racionalismo cartesiano no podía ser de otra manera. Tuvo que parir el pienso luego existo. Pero ¿y si hubiera concluido en su lugar sueño luego existo? ¿Hubiera sido menos razonable? Ya, la razón incontrolable de los sueños...Y sin embargo cuánto se ha hablado de ella en la literatura (antes que en el psicoanálisis)



3/8/13

433.




Despertar de los sueños puede suponer la tentación de emprender nuevos propósitos. De aquel sueño salió con uno obsesivo: había que dudar hasta de lo razonable. ¿Pero qué era lo razonable?, pensó. Y siguió durmiendo.

30/7/13




Es obvio que los mayores siempre juegan a imagen y semejanza de los niños.
Hay testimonios gráficos que lo confirman.
La esperanza es que el resultado de los juegos de los mayores
llegue algún día a ser tan inocuo como es el infantil.



25/7/13

432.



Siempre tuvo dudas sobre la supuesta razón en sí de los accidentes. Vistos por las gentes como una tragedia ineludible les dejaban mudos. Pero él siempre dudó. Tenía que haber algo más, no sabía qué. ¿Será por aquella cadena de acontecimientos luctuosos que fue marcando de cerca y luego con el olvido de lejos su infancia? Un año, el hermano de su amigo el pecoso se mató con la moto; al año siguiente, fue el mismo pecoso quien pereció ahogado, y eso que era experto nadador; entre medias había muerto la lechera del barrio y su hija en otro atropello; a la mujer del maestro la hallaron muerta entre las vías de la estación un amanecer ...Como recuerdo de tanta desgracia quedó un cierto grado de espectáculo y un enorme sobrecogimiento entre los vecinos, auspiciado, cómo no, por las sotanas. De todo aquello, y de manera inexplicable, se derivó que él no creyera nunca por las buenas en el destino ni en que todo quedaba cerrado con la frase administrativa "muerte por accidente". Fue la primera vez que tuvo conciencia de que iba a la contra de las supersticiones de la gente.



431.



Los accidentes nunca son un fin en sí mismos. Sí son el fin para quienes los protagonizan.


22/7/13

429.



Frecuente advertencia al olvidadizo:

a) En tono amable: ¡Pero en qué día vives! (Complicidad con el heterodoxo)

b) Con aire de reproche: No sabes ni en qué día vives. (Castigador resentido)

Probablemente ni uno ni otro sepan del pacto secreto que el olvidadizo tiene firmado con el destino, simplemente para no verse gravado por las inclemencias del calendario.




428.



El calendario es una convención, que dirían unos. Un control (autocontrol) u ordenamiento de los quehaceres de los hombres, que dirán otros. Pero a veces nos dirigimos a él como si fuera el demiurgo. No me cabe duda de que este demiurgo destronó al otro. Cuanto más marca el estrés del calendario, más caídos están todos los dioses. Total, para llegar, como si fuera con aquellos, a ninguna parte. Sumisa invención.





20/7/13

427.




La venganza del calendario es directamente proporcional a la fe que depositamos los estúpidos humanos en él.


18/7/13

426.



Las fechas del calendario: tantas preguntas por hacer y tantas respuestas por obtener. Y solo miramos el lado temporal y efímero de las cosas.




16/7/13




Los dedos del viejo alfarero han marcado las facciones de la máscara.
El hombre nació para el barro y el barro permitió que aquél lo moldease
y se ofreciera pareciéndose a sí mismo.
Esta máscara, en su inquietante y salvaje expresión,
es más auténtica que los rostros que la gente del engaño muestran cada día.


15/7/13

425.



Hiede el país. Alerta contra quienes quieren traspasarnos la patata caliente. En lugar de asumir sus responsabilidades quieren convertir su problema partidista y delictivo en problema de Estado (he escuchado esta tarde pronunciar el término chantaje al Estado) Atentos, es su miseria. Me viene a la mente aquella cita del cardenal  -con fama de asesino y mercenario-  del Cinquecento Carlo Caraffa, sobrino del Papa Pablo IV : "El pueblo quiere ser engañado, por tanto que sea engañado". ¿Volverá a aplicarse? Mi paciencia ciceroniana ha sido rebosada con creces. No estoy por que me cuelen un chantaje más los gobernantes de la infamia.


13/7/13

424.



Una de las dos nos helará el corazón, dijo el profeta. Lo comprobamos. Lo seguimos comprobando. ¿Cuándo dejaremos de comprobarlo? Es probable que cuando una no quiera vivir a costa de la otra. O al menos a espaldas de la otra.




423.




Veo estos días una vez más dos países. Uno de fiesta, toros y vino que invoca a un santo antiguo, como si todo fuera una celebración maravillosa sin fin, es decir, sin problemas. Otro de negro que va desde las cuencas hulleras a la capital del reino en un gesto entrañable de las mujeres, pero ¿inútil? Al negro de mineral y del luto secular por las víctimas del trabajo se sumará en breve el luto de la muerte definitiva de la minería. Dos no sé qué con nombre de país que no saben ya cómo sentirse ni saben dónde se encuentran. Siempre dos países. Qué condena.






12/7/13

422.



La urgencia de desnudar las palabras: para que no se las apropien esos delincuentes. ¿Hay mayor bien público que el de las palabras?


421.




Mal está que roben los bienes públicos. Peor que se protejan entre ellos a costa del bien público.


420.




Siempre recordaré con agrado aquel título surrealista de una película de infancia que nos hizo reír: Los ladrones somos gente honrada. Visto lo que acontece a nuestro alrededor, envuelto en guante blanco, apartamentos, vehículos de alta gama y cuentas por doquier obtenidas de manera siniestra...cuesta mantener el humor. Una certeza: estos de ahora no son gente honrada.


10/7/13

419.



La prioridad de opinión de mis paisanos año tras año se debate entre el "qué frío hace" y el "uf, qué calor". Ese estado de opinión les mantiene unidos, evita discordias y les permite tener confianza en el progreso. Saben que siempre todo va a seguir igual.


9/7/13




Cuidado con las apariencias de la imagen de Boris Ignatovich. No juegan dos. Juegan todos. Y probablemente el grupo, que sigue la jugada central, practique sus propias alternativas y propuestas de juego.


418.



¿Están tan alejadas de nosotros las turbulencias de Estambul, de Río o de El Cairo? No miremos los respectivos vientos con ojos kilométricos. Menos con el criterio equívoco de las diferencias culturales. Diferencias. Palabra clave en nuestros días. Como todas las llaves sirve para abrir y desgraciadamente para cerrar. ¿Y si acaso, sin apenas darnos cuenta, todas las manifestaciones humanas y masivas que cito no estuvieran sino expresando que no pueden ponerse puertas a un campo que cada vez es menos local?  




417.



Pero, una vez estuvieran desnudas las palabras o las ideas ¿no faltaría algo? Sé que esta sugerencia puede ser vista como primitiva y utópica, por lo tanto se interpretará como irrealizable. ¿Y si para que fuera factible y esperanzadora desarmáramos los intereses?


416.



Habría que procurar la desnudez de las ideas. Que implica a su vez la desnudez de las palabras. ¿O habría que empezar primero por éstas para facilitar la tarea?


415.




Otra recurrencia que me gustó la primera vez que la escuché, en mi  ya lejana juventud: Nada de lo humano me es extraño. Tal vez por esa razón sentí que lo exterior labraba la piedra que yo era. Tal vez esa acción de los otros me sensibilicen y me acerquen a ellos, bajo riesgo de sentir impotencia. La primavera indecisa y el recién verano cálido nos ha traído demasiados incendios de los hombres, en países lejanos en apariencia.  Qué lástima que las barreras ideológicas nos vuelvan a todos extraños. 



414.



No sé por qué me viene un dicho ajeno para aplicar al blog. Ése de: no estoy muerto, estoy dormido. Pero tampoco es apropiado para el caso. ¿Será solo vagancia?

16/3/13




No vivir las circunstancias como predestinación.
Origen y destino definitivos siguen siendo en parte un ejercicio de azar.
Entre uno y otro, a un hombre se le depara un cierto margen.
Vadeando las fuerzas de atracción y de repulsa
sin estar nunca en ninguna parte salvo en el movimiento.



413.




El engaño en las familias: en la extensión de la palabra a todos los ámbitos de agrupación social. Malo que las familias que gobiernan lo hagan con tanta mentira y hasta harta impunidad. Parecen decirnos: o bien os incorporáis al engaño para hacer lo que queremos o bien sois expulsados. Por supuesto, no les importa la indignidad de sus actos. Pero de ahí a que tomen como rehén de sus mentiras y de sus iniquidades a la sociedad va un trecho cuya gravedad les vuelve infames. Ello indica que han traspasado una línea. La de las reglas del juego. ¿O es que solo quieren jugar ellos?

Pero peor todavía que la mentira se introduzca cada vez más o rija las unidades sociales más íntimas. ¿Como reflejo de las conductas abyectas de quienes consideran patrimonio propio vidas y haciendas, que diría el clásico?



412.




Mal es la soledat,
mas peor es conpaña
de omre syn verdat,
que a omre engaña.

Lo dice Sem Tob de Carrión, el poeta del siglo XIV.  En la mejor tradición de contraponer un mal con otro para salvar el pellejo, que es tanto como decir que en ocasiones la salud mental. La soledad ayuda siempre a reflexionar; unas veces se nos impone y otras se elige. Lamentamos aquella que creemos una fatalidad, sin considerar si la fatalidad la hemos propiciado nosotros con nuestros actos. Pero el recurso del poeta a la maldad ajena me parece muy oportuna. Algo así como: no te quejes del enemigo interior que los hay más feroces ahí fuera. Cierto: la compañía del hombre (hombre o mujer, claro) sin verdad que a otro hombre engaña acarrea males de incierto y a veces desdichado desenlace. Y estos tiempos de quiebra propician la mentira, el dolo y la celada en todas las familias.




411.




El incesante flujo de la lluvia. La inagotable entrega de la luz. La clamorosa acogida de la noche. La irrepetible y sucesiva mirada del paisaje. La inabarcable sonrisa del arte. ¿Y nos quejamos de la falta de amor?