21/3/12

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Nombrada primavera: cuánta apariencia en tu ensalzado nombre. De qué tu existencia sin la preparación anterior de la tierra. De qué la evocación simbólica de los hombres. Y de pronto, nos esquivas. Y te muestras retráctil.




2 comentarios:

  1. Ya ves, Perséfone y su caprichito de los cojones. Es que cuando no se puede, NO SE PUEDE.

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