14/3/12

35.





Que no se engañen. Quienes siguen a un profeta no van tras el profeta que fue, sino tras aquel que le han contado que fue. Es imposible tener una comprobación de su existencia en gran parte de los casos. Hay demasiados intermediarios como para sospechar que incluso el mismo profeta fue un intermediario. Con frecuencia, los intermediarios son los que se llevan el beneficio redondo. Así que si los seguidores se engañan, ya saben a qué se exponen.




No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada