Necesidad de buscar el asombro que ilusiona. Pequeñas cosas cotidianas que proporcionan una perspectiva diferente y más sensorial que las noticias de la prensa. Respirar el aire frío de la meseta a la vez que contemplas un paisaje limpio. Abandonar el camino directo y meterte en un parque a escuchar los pájaros o el rumor de las hojas que caen salvajes pero inocuas. Sentarte a la orilla del río y ver fluir la corriente. Aún nos resultan beneficiosas esas regiones de la naturaleza que tenemos secuestrada en las ciudades, pero que nos embargan.
un desenchufe frente a lo que va quedando de natural, es vital
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Hay que desconectar de este ruído de tanto en tanto, no para escucharte a tí mismo, sino para conectar con lo ajeno a lo humano.
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