13/7/12

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"...habiendo y debiendo ser los historiadores puntuales, verdaderos y nonada apasionados, y que ni el interés ni el miedo, el rencor ni la afición, no les hagan torcer del camino de la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir..." ¿Tan claro lo tenía Cervantes? Lo pone en boca del narrador en el capítulo IX del Quijote. Lo mínimo es saber hacia dónde hay que mirar para comenzar a aprender. Por supuesto, puede haber más miradas y más paisajes, algunos incluso nonatos. Pero lo acontecido  -llámese Historia, avatares o simplemente pasado-  nos pide a gritos ser interpretado. Siquiera para saciar la curiosidad. Claro que algunos individuos y gran parte de los políticos carecen del sentido del placer que supone el intento de averiguación.


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