7/5/12

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Hay días en que uno se pregunta: reflexionar, ¿para qué? Escribir, ¿para qué? ¿Para no llegar a ninguna parte? ¿Para que, aunque quieras, no te dejen? ¿Para que no sirvan para nada ni tus pensamientos ni tus letras? Ah, sí, se dirá que siempre queda el margen de la satisfacción interior. O simplemente de tu método de comprobación. No estoy seguro de que sea suficiente. Llega un momento en que pensar se convierte en dar vueltas en círculo a los mismos temas. Y que escribir no es sino repetir el mismo ejercicio elíptico. Sin que ya no te consuele ni a ti mismo.






5 comentarios:

  1. Bueno, creo que olvidaste unos verbos primordiales: expresar, comunicar, compartir. Si escribieras para ti mismo todo se quedaría en lo que has escrito, pero haciéndolo en un blog lanzas tus reflexiones al mundo, las lea uno o diez mil. ¿no te basta eso? ¿que alguien piense como tú y te lo diga, que alguien no piense como tú y te lo diga?

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  2. no pensar ni equivocado, para qué
    si igual se vive,
    y además corrés el riesgo,
    que te bauticen...gil
    ..
    así dice un tango, estas parálisis en el eje de ser o no ser, hacer o no hacer, etc. las pasamos todos,
    al final de cuenta, uno debe darse a conocer a uno mismo, por eso hacemos, escribimos, etc.
    saludos

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  3. ¿Cómo que "para qué"? ¿Para hacernos reflexionar también a los que te leemos, quizás? Que le damos vueltas a los mismos temas,¿y qué?Todos tendemos a cierta reiteración. A mí me gustan tus reflexiones.

    Un saludo.

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  4. me lo pregunto tantas veces... a veces pintar me da más ansiedad que satisfacción. ansiedad cuando no tengo tiempo, cuando no me inspiro, cuando no sé para qué

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